En el camino hacia la construcción de un nuevo Perú, la transparencia no es solo un valor, es nuestra mayor defensa contra la desinformación. Hoy, ante los intentos de empañar una gestión que priorizó la vida de millones de peruanos en los momentos más oscuros de la pandemia, me dirijo a ustedes para poner los hechos sobre la mesa. La política suele ensuciarse con “supuestas” controversias que no resisten el análisis de los documentos oficiales, y es mi deber, como candidata y como servidora pública, aclarar cada punto con la verdad que emana de las propias instituciones del Estado.
Cómo empezó todo: la decisión que desató los ataques
Es fundamental que los ciudadanos entiendan el trasfondo político de estas acusaciones. Mi gestión en EsSalud no fue cómoda para quienes pretendían vivir del Estado sin trabajar. El caso más emblemático es el de Vladimir Cerrón Rojas, entonces médico especialista en Junín, a quien retiramos de la institución por su condición de “sindicalista eterno” que gozaba de licencias injustificadas mientras el país necesitaba personal médico en primera línea.
Cerrón pretendía mantener una licencia sin goce de haber de manera indefinida, alegando su cargo político, pero llevamos el caso hasta la última instancia administrativa. El Tribunal del Servicio Civil (SERVIR), mediante la Resolución Nº 001283-2020-SERVIR/TSC-Primera Sala, nos dio la razón de manera definitiva al declarar infundado su recurso de apelación, confirmando que su salida fue conforme a ley.
Este acto de integridad generó una persecución política que arreció tras el cambio de gobierno. No es coincidencia que las denuncias en mi contra se intensificaran cuando aquellos a quienes puse freno llegaron al poder.
Vladimir Cerrón Rojas, quien hoy pretende erigirse como mi acusador, fue retirado de EsSalud tras un proceso administrativo impecable que puso fin a sus privilegios de “sindicalista eterno”. Cerrón, pretendió mantener una licencia indefinida incluso después de que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) suspendiera sus credenciales de Gobernador Regional debido a una sentencia condenatoria. Al desaparecer la causa política de su licencia, se le otorgaron facilidades excepcionales; sin embargo, al intentar encadenar más permisos para no volver a trabajar, chocó con la ley: el Reglamento Interno de Trabajo (RIT) prohíbe exceder los 90 días anuales para motivos particulares. Su salida fue una respuesta técnica ante su persistente negativa a cumplir con sus deberes médicos, una decisión que el Tribunal de SERVIR ratificó como “conforme a ley” al declarar infundada su apelación en última instancia administrativa. Mi gestión no despidió a un político; retiró a un funcionario que buscaba seguir viviendo del Estado sin atender a los pacientes que lo necesitaban.
Qué dicen realmente los informes de la Contraloría
Se me ha intentado vincular con procesos de adquisición de lentes de seguridad y equipos médicos durante la emergencia sanitaria. Sin embargo, los informes de la Contraloría General de la República son categóricos y vinculantes para todas las entidades del Estado. Lo más relevante de estos informes son los Apéndices 1, secciones donde se determinan taxativamente quiénes son los responsables y qué tipo de falta —ya sea penal, civil o administrativa— han cometido.
En ninguno de estos informes mi nombre figura como responsable. La razón es jurídica y administrativa: la Presidencia Ejecutiva de EsSalud es la máxima autoridad política, pero la ley establece que la máxima autoridad administrativa y responsable de los procesos de compra es el Gerente General. Yo no intervine, ni por ley ni en la práctica, en los comités de selección ni en la determinación de proveedores.
Caso 1: Adquisición de lentes de seguridad (Informe 092-2021) En el Informe de Control Específico Nº 092-2021-OCI/0251-SCE, referido a la compra de lentes contra salpicaduras para enfrentar el COVID-19, se identificaron presuntas irregularidades en la Gerencia Central de Operaciones y la Central de Abastecimiento (CEABE). Al revisar el Apéndice 1 de este informe, se listan los siete funcionarios a quienes se les atribuye responsabilidad civil, penal o administrativa. Mi nombre no aparece en esa lista, confirmando que la Contraloría no determinó falta alguna en mi actuar.
Caso 2: Lentes de seguridad (Informe 089-2021) Un escenario idéntico se repite en el Informe de Control Específico Nº 089-2021-2-0251-SCE, relacionado con la contratación directa 168-2020 para dispositivos médicos. Una vez más, al acudir al Apéndice 1, la Contraloría identifica con nombre, apellido y DNI a los responsables de las áreas de Operaciones, Abastecimiento y Logística, determinando para ellos responsabilidades penales y administrativas. Nuevamente, Fiorella Molinelli está ausente de cualquier imputación.
Caso 3: Equipos de tomografía (Informe 107-2021) Sobre la adquisición de tomógrafos de emergencia para el diagnóstico del virus, el Informe de Control Específico Nº 107-2021-2-0251-SCE analizó el periodo entre agosto de 2020 y marzo de 2021. El Apéndice 1 de este documento es, si cabe, más extenso, detallando responsabilidades para catorce funcionarios de diversas gerencias y subgerencias. Mi nombre no figura entre los catorce responsables identificados por el órgano de control.
Una gestión bajo escrutinio, con resultados a la vista
La evidencia es irrefutable. En los casos mencionados, la Contraloría ha hecho su trabajo y ha señalado a los responsables operativos de las faltas, excluyendo mi participación en cualquier acto irregular. Como Presidenta Ejecutiva, mi enfoque fue la gestión por resultados: asegurar que el oxígeno llegara a las regiones, que las camas UCI se multiplicaran y que los pacientes tuvieran una oportunidad de lucha.
No tengo más denuncias pendientes fuera del caso relacionado con la salida de Cerrón, el cual fue el detonante de esta campaña de desprestigio. Los peruanos merecen una candidata que hable con documentos, no con eslóganes. Mi compromiso es y seguirá siendo con la eficiencia y la honestidad, valores que defendí en EsSalud y que defenderé desde la Presidencia de la República.
La verdad no necesita gritos, solo documentos. Y los documentos dicen que Fiorella Molinelli trabajó por la salud del Perú cumpliendo la ley. Sigamos adelante con la convicción de que la verdad siempre sale a la luz.